Con la llegada del buen tiempo, muchas personas buscan tratamientos eficaces, seguros y sin tiempos de recuperación para mejorar el aspecto de su piel y sentirse mejor con su cuerpo. En este contexto, la carboxiterapia se ha consolidado como uno de los procedimientos médico-estéticos más completos para preparar la piel antes del verano.
En Clínica Londres, este tratamiento se integra dentro de protocolos personalizados que buscan no solo un resultado estético visible, sino también una mejora real.
¿Qué es la carboxiterapia y cómo actúa?
La carboxiterapia corporal —también conocida como terapia con dióxido de carbono (CO₂)— es un tratamiento médico-estético que consiste en la aplicación controlada de pequeñas cantidades de CO₂ bajo la piel.
Este gas tiene un potente efecto vasodilatador: relaja los vasos sanguíneos, mejora la microcirculación y favorece que los tejidos reciban más oxígeno y nutrientes. Como consecuencia, se activan procesos naturales de regeneración cutánea que estimulan las fibras de colágeno y elastina, responsables de la firmeza, elasticidad y luminosidad de la piel.
El resultado es una piel de mejor calidad, más tersa y con un aspecto rejuvenecido tanto a nivel facial como corporal.
¿Por qué es el tratamiento ideal antes de verano?
La carboxiterapia destaca especialmente en los meses previos al verano por tres motivos clave:
Mejora visible de la calidad de la piel
Estimula la reorganización de fibras de colágeno y el aumento del grosor cutáneo, mejorando tono, textura y elasticidad.
Tratamiento eficaz para problemas frecuentes en esta época
Ayuda a reducir celulitis, estrías y cicatrices, y contribuye a mejorar la apariencia de la piel de naranja asociada a alteraciones de la microcirculación.
Procedimiento rápido y sin tiempo de recuperación
Es un tratamiento ambulatorio que permite retomar la rutina diaria inmediatamente, lo que lo convierte en una opción muy cómoda antes de vacaciones o eventos.
Zonas que se pueden tratar
La versatilidad es una de sus grandes ventajas. Puede aplicarse en:
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Cuello y escote
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Brazos
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Abdomen
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Glúteos
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Muslos y piernas
Además de mejorar la calidad de la piel, la carboxiterapia ha demostrado resultados positivos en grasa localizada y remodelación del contorno corporal.
Cómo es el procedimiento
Antes del tratamiento, el médico realiza una valoración individual para comprobar el estado de salud general del paciente y definir los objetivos realistas del procedimiento.
La sesión consiste en la infiltración de CO₂ mediante una aguja fina conectada a un dispositivo específico que regula la cantidad de gas administrado. Dependiendo de la zona a tratar, la duración suele oscilar entre 15 minutos y 1 hora.
No requiere anestesia, aunque puede aplicarse crema anestésica para mayor confort. Tras la sesión, el paciente puede retomar su actividad habitual, con la única recomendación de evitar baños o piscinas durante 24 horas.
Los efectos secundarios son poco frecuentes y leves, como pequeñas inflamaciones, hematomas o sensación de escozor temporal en la zona tratada.
Resultados: piel más firme, oxigenada y rejuvenecida
Al mejorar la microcirculación y estimular los tejidos, la carboxiterapia favorece un proceso natural de regeneración cutánea que se traduce en:
✔ Mayor elasticidad y firmeza
✔ Mejora del tono y la textura de la piel
✔ Disminución de celulitis y piel de naranja
✔ Atenuación de estrías y cicatrices
✔ Aspecto más uniforme y luminoso
Todo ello sin cirugía y con un enfoque progresivo y natural.
Un tratamiento médico con enfoque personalizado
Como en cualquier procedimiento médico-estético, la clave del éxito está en la personalización. La valoración previa permite adaptar la intensidad, la frecuencia de sesiones y las zonas a tratar según las necesidades de cada paciente y sus expectativas.
Este enfoque garantiza resultados seguros, coherentes y sostenibles en el tiempo.
En Clínica Londres te acompañamos en todo el proceso de tu tratamiento.
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