
El objetivo de esta técnica es rejuvenecer la piel del rostro, por lo que está especialmente indicada para pieles de aspecto envejecido y castigadas por el sol o el acné. Se basa en la aplicación de un haz de luz que trata de forma muy específica las pigmentaciones oscuras y las rojeces de origen vascular, que favorece la formación de colágeno y mejora visiblemente la calidad de la piel. Este tratamiento reduce el tamaño del poro y la profundidad de las arrugas, ayuda a generar nuevo colágeno en la dermis y elimina, en la mayoría de los casos, en un 95 % las manchas producidas por el sol. Se puede aplicar sobre toda la cara, cuello, escote, manos, brazos, piernas...
Este tratamiento está dirigido a mejorar la flacidez de cara, cuello, escote y/o manos, y aportar una hidratación extra a la piel. Es el tratamiento perfecto para devolver el sostenimiento cutáneo en dos sesiones.
Este tratamiento está especialmente recomendado para:
